Javier Vásquez: el utilero de los 6 mundiales

Dentro de la Federación Panameña de Fútbol hay historias que no se cuentan en las estadísticas, ni en los goles, ni en los títulos. Son historias que viven en los camerinos, en los viajes largos, en los silencios antes de un partido. La historia de Javier Vásquez, eterno utilero de las selecciones nacionales, es una de ellas. Y con sus 6 mundiales mucho más.

 

Su vida con el fútbol empezó como empiezan todas las historias de los amantes de este hermoso deporte: en la calle. En su caso coincidió en donde muchos jugadores y jugadoras de Panamá hicieron historia: en Plaza Amador, ese rincón del barrio donde la pelota nunca deja de rodar.

 

“Desde los cinco años ya corría detrás de un balón, para ir creciendo categoría a categoría, arrancando en la sub-9, pasando por las sub-11 y sub-13, hasta llegar a las ligas distritoriales”. Era un camino natural para un niño criado en una cuna de futbolistas: el Chorrillo.

 

 

 

La Plaza es mucho más que un lugar… Es identidad, es cultura, es familia…

 

«Soy nacido en el Hospital Santo Tomás, pero criado en Plaza Amador, en el corazón de El Chorrillo. Para mí, Plaza Amador no es solo una calle: es historia, es identidad y es familia».

 

El fútbol lo llevó a jugar en segunda y primera división, a pisar el césped del mítico Estadio Rommel Fernández, a compartir cancha con nombres que marcaron época: “Tuve la dicha de jugar con “Samurai” Godoy (padre del capitán de la selección, Aníbal Godoy), René Mendieta, Rubén Elías “Tátara” Guevara, Ricardo “Alcón” Buitrago, Jorge “Rambo” Méndez, Javier “Borolo” Castro, Jesús “Chu” González, entre otros.

 

«Hoy el barrio ha cambiado, con su cancha sintética y ligas para todas las edades, incluso atrayendo visitantes. Pero lo más importante sigue intacto: el espíritu familiar. Después de cada juego, ganar, empatar o perder, todo termina en un abrazo entre compañeros, compartiendo en la caseta, con comida, música y alegría», explica con emoción.

 

«Ahí es donde uno entiende que el fútbol no es solo un juego… es una pasión que se vive todos los días, y que forma parte de quién soy.”

 

Pero la vida, como el fútbol, también se juega en posiciones inesperadas: Javier, sin dejar nunca la pelota, empezó a trabajar de utilero de las selecciones nacionales panameñas. Fue una nueva manera de empezar a relacionarse con el balón, el gran amor de su vida.

 

 

EL ALMA INVISIBLE DE LAS SELECCIONES DE PANAMÁ

Hay quienes entran a la cancha. Y hay quienes hacen posible que todo funcione para que otros brillen. Javier entra en los dos: brilló como jugador y ahora brilla tras bastidores.

 

Durante años, Javier ha sido parte de la utilería de las selecciones nacionales de Panamá, un rol que rara vez se ve, pero que siempre se siente y que, el que conoce de fútbol de verdad, sabe que es trascendental para el normal funcionamiento de cualquier selección. Vásquez es uno de los utileros con más experiencia en las selecciones nacioanales, preparando cada uniforme, cuidando cada detalle, trabajando antes de que todos lleguen y cuando todos ya se han ido.

 

“Agradezco mucho por formar parte de las selecciones nacionales junto a los compañeros y compañeras de trabajo, personas de distintas disciplinas que, al igual que uno, entregan todo por el equipo. Es algo muy bonito cuando te pones la camiseta de entrenamiento y estás ahí, trabajando con la selección que esté activa en ese momento. Para cualquier ser humano, eso es un privilegio”.

 

Ha estado en procesos mundialistas, en concentraciones, en viajes que cruzan continentes. Ha escuchado el himno nacional en silencio, desde atrás, con la misma emoción que los once en cancha: “Ser utilero y estar ahí, presente cuando suena el himno de tu patria… eso no se puede explicar fácilmente. Porque el orgullo no depende del lugar donde estés, sino de lo que representas”, comenta con lágrimas en los ojos.

 

La historia de Javier no solo está hecha de minutos jugados, sino de años entregados por y para Panamá. Tal vez él no esté buscando aplausos… pero es seguro que se los merece. Porque el fútbol también se escribe con nombres como el suyo.

 

 

“Yo siempre digo que cuando la gente ve al equipo salir a la cancha, bien uniformado, con todo en su lugar, y todo parece estar perfecto… ahí es donde uno sabe que el trabajo está hecho. No sé quién le puso ese nombre de “trabajo silencioso”, pero es muy cierto. Porque nosotros estamos detrás, en la utilería, organizando, preparando, resolviendo, sacando todo adelante junto a los compañeros, sin que muchas veces se vea.»

 

«Pero al final, ser utilero es eso: sentir un orgullo enorme por lo que haces, aunque no te vean. Es un trabajo que se lleva en el corazón.”

 

Hoy. Javier Vasquez, sigue jugando en categorías máster 50 y 60, con esos mismos compañeros que el tiempo no ha podido separar. Porque hay vínculos que el fútbol hace eternos. Como el vínculo entre Javi Vasquéz y el fútbol.

 

SUS 6 MUNDIALES

Javier tuvo el honor de representar a Panamá en seis Copas Mundiales de la FIFA. Incluso, resalta que fue parte de otros procesos donde se clasificó, pero otras asignaciones le impidieron sumar más participaciones mundialistas.

Su primer mundial, inolvidable, fue el de Emiratos Árabes Unidos 2013, bajo la dirección técnica de Jorge Dely Valdés.

 

🏆 Emiratos Árabes Unidos 2013 (Sub-17 Masculino)

🏆 Nueva Zelanda 2015 (Sub-20 Masculino)

🏆 Bahamas 2017 (Fútbol Playa)

🏆 Lituania 2021 (Futsal Masculino)

🏆 Australia & Nueva Zelanda 2023 (Mayor Femenina)

🏆 Uzbekistán 2024 (Futsal Masculino)

 

Compartir :

Facebook
Twitter
WhatsApp
Telegram