«A Ivis no le gustaba la injusticia. Era un excelente ser humano»

La partida física de la futbolista panameña Ivis Ubarte deja un profundo vacío en su familia, sus seres queridos y en toda la familia del fútbol panameño. Pero junto a la tristeza quedan también los recuerdos: las risas, las historias, las locuras, los momentos compartidos y, sobre todo, el recuerdo de una mujer que encontró en el fútbol una de las grandes razones de su felicidad.

 

Así la recuerda Carmen Montenegro, su gran amiga y compañera, quien conoció a Ivis cuando llegó al club Universitario: “Allí comenzó nuestra amistad y gran compañerismo”, recuerda.

 

Para Carmen, hablar de Ivis es hablar de una persona especial: “Ivis era una persona muy alegre, feliz y carismática. No le gustaba la injusticia. Era un excelente ser humano”.

 

 

Esa alegría que la caracterizaba también estaba presente dentro de la cancha. Para Ivis, el fútbol no era simplemente un deporte, era una parte esencial de su vida: “El fútbol para ella significaba todo. Siempre me decía que eso era lo que a ella la hacía muy feliz, que ella daba su vida por este deporte”, cuenta Carmen.

 

Su entrega y disciplina comenzaron a darle frutos cuando recibió su primera convocatoria a la Selección Nacional. Carmen recuerda que Ivis apenas podía creerlo: “Estaba demasiado feliz por su primer llamado. Ella sabía que ese llamado era parte de su trabajo, disciplina y sacrificio”.

 

Y luego llegó uno de los momentos que más había soñado: su debut con la Selección: “Me dijo que no se lo esperaba, pero que ella confiaba en Dios. Ese era su mayor sueño y lo cumplió. Ese día estaba demasiado feliz”, cuenta su amiga.

 

 

Entre tantos recuerdos, Carmen guarda uno particularmente especial: el día en que recomendó a Ivis para jugar en Inter Panamá CF. “Siempre voy a recordar el día que la recomendé a Inter. Fue lo mejor que yo pude hacer. La llevé al lugar donde fue muy feliz y le agradezco todo lo que hizo en Inter y lo que dejó marcado en el club”.

 

Porque Ivis no solo pasó por los equipos en los que jugó. Dejó una marca en ellos y, sobre todo, en las personas que compartieron el camino con ella.

 

Carmen habla de Ivis con el cariño de quien perdió a una amiga, pero también de quien tuvo la fortuna de compartir una parte importante de su vida con ella: “Quisiera decirle tantas cosas, pero ella sabe que todo yo se lo dije en persona. Ella sabe que yo la apreciaba y la quería como una hermana para mí, porque las dos venimos desde abajo”.

 

 

Y entonces aparecen los recuerdos más sencillos, esos que muchas veces terminan siendo los más valiosos: “Extrañaré las risas, los cuentos, las locuras, todo de ella. Era una persona muy alegre y me seguía todos mis relajos”.

 

Ivis Ubarte será recordada por su alegría, por su carácter, por su compañerismo y por una pasión que llevó consigo desde sus primeros pasos: el fútbol.

 

“Estará en mi mente y en mi corazón para siempre”.

 

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